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         Los pasados 7 y 8 de Agosto de 2010 se celebró en La Coruña el evento de recreación Ariete 2010, como colofón al mismo el Director del Museo Militar de La Coruna, Coronel Jose Navas Ramirez-Cruzado pronunció un emotivo discurso de despedida, la reseña que a continuación reproducimos, y que el Coronel Navas envió a la Revista Española de Defensa, recoge muy bien el espíritu de sus palabras.



MUSEO HISTÓRICO MILITAR DE LA CORUÑA “ARIETE 2010; MUSEO VIVO”

         Durante los días 7 y 8 de agosto se desarrollaron en el Museo Histórico Militar de La Coruña y sus alrededores: Plaza de Carlos I y Jardines de la Real Maestranza; las actividades relacionadas con la IV Concentración de Grupos de Recreación Historica: “ARIETE 2010.-MUSEO VIVO” y la I Concentración de Vehículos Militares Históricos.
         En organización coordinada, el Museo Militar, la Asociación de Amigos de este Museo y la Asociación Histórico Cultural “The Royal Green Jackets” de Coruña, concentraron a un par de centenares de recreadores y un número total de espectadores cercano a los dos mil, que aplaudieron con entusiasmo las demostraciones y siguieron con interés las escenificaciones de los combates y el desfile de los recreadores con sus arietes catapultas y vehículos militares históricos por las calles principales de la ciudad.
         Juntos montaron sus campamentos: hoplitas griegos, legionarios romanos, espadachines medievales, e infantes y artilleros de la Guerra de la Independencia, que desarrollaron didácticas demostraciones entre las que destacaron por su realismo y puesta en escena, los combates realizados por las tropas participantes en la Segunda Guerra Mundial.
         La ambientación musical a la par que el enlace con los soldados actuales, corrió a cargo de la Banda de Guerra de la BRILAT “Galicia” VII, cuyos componentes participaron activamente de la convivencia.
         Se organizó una bolsa de militaria con artículos, libros y uniformes; mientras que, en honor a los jóvenes, se crearon demostraciones de “wargame” y “Airsoft”, así como un concurso de dibujo: “Pinta un soldadito” para los más pequeños (de 4 a 10 años), que registró una buena participación y reveló algunos jóvenes talentos.
         Las actividades se complementaron con la siempre alegre convivencia de las comidas al aire libre en los jardines de la Real Maestranza y un concierto del Aniversario de la Liberación de Europa 1945, de música americana, a cargo del grupo “Hound Dogs”.

Premios
         Se entregaron premios consistentes en la figura de un Soldado Cazador, otorgados por el General Jefe de la Fuerza Logística Operativa, a las agrupaciones de recreadores “Mejor uniformada”: adjudicada a la agrupación “8º Ejército” de Madrid ,a la “Más original” entregada a la agrupación “Airsoft Galicia” de Coruña y a la “Mejor demostración” concedida la COORS III LUCENSIUM de Lugo.
         También se entregaron dos premios concedidos por el Ayuntamiento coruñés al Grupo “Aquilonia” y a la Asociación Galega de Esgrima de Coruña.

Salutación
         En sus alocuciones de bienvenida y despedida, el Coronel Director del Museo Militar, agradeció la presencia y variedad de los grupos de recreación histórica que, por unas horas, daban vida al Museo Militar y hacían real el lema “Museo Vivo”, para hacernos sentir a todos el espíritu de los soldados de todos los tiempos. Un estilo de vida que, sin distinción de épocas ni banderas, practica una misma religión de culto al honor, de sacrificio hasta el extremo y de cumplimiento del deber.
         Por este motivo los recreadores deben sentirse “en casa” cuando conviven en el Museo Militar, junto a los testimonios de símbolos, tradiciones y valores, que conforman el patrimonio de nuestra historia militar; y el alma de los soldados.
El coronel Navas les agradeció públicamente su abnegación y entrega para darnos a conocer nuestra propia historia, a través de la forma didáctica de enseñarnos la manera de vivir moverse y combatir de los soldados de todos los tiempos, y recalcó la importancia de recordar y honrar a cuantos héroes se sacrificaron cumpliendo con su deber.
         Para los jóvenes, la experiencia inolvidable de Ariete, pareció ir mucho más allá de los caramelos que lanzaba la catapulta, las escenificaciones bélicas, o la maestría de los soldados en el manejo de sus instrumentos y procedimientos de combate. Los niños se involucraron en conocer a los soldados de otros tiempos; en manifestar, con sus opiniones y dibujos, su comprensión y afecto por los soldados; en preguntar hasta la saciedad por nuestros militares hoy en misiones lejos de nuestra tierra, y en recabar información en la furgoneta de la BRILAT, sobre las posibilidades de ser también soldados en el futuro.
         En definitiva, gracias a unos ciudadanos civiles con un corazón de soldados, el numeroso público asistente, y muy especialmente los niños, vivimos la comunicación real con páginas vivas de nuestro pasado militar, y el museo se mostró realmente vivo para revelarnos el esfuerzo de unos soldados en beneficio de la seguridad y la paz a lo largo de la historia.

 

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